Tell me doctor. Where are we going this time?

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Como todos bien saben ya la semana pasada se celebró una nueva edición de la Noche de los Museos en la Ciudad de Buenos Aires. Se calcula que más de un millón de visitantes pasaron por los 240 espacios que abrieron sus puertas para tal evento. Por eso desde aquí intentaremos hacer un pequeño viaje por medio de imágenes por un par de sitios que fueron parte de aquella noche.

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El primero de los viajes en el tiempo empieza en el barrio de Caballito. Allí en lo que se conoce como el Taller Polvorín, el mismo había sido construido en 1914 por la Compañía de Tranvías Anglo–Argentina para guardar y reparar los coches de la actual Línea A, se encuentra Tramway Histórico de Buenos Aires. La gente de la Asociación Amigos del Tranvía desde los años 80 se encarga en esos talleres de mantener vivos aquellos tranvías que fueron parte del paisaje porteño de principios del siglo XX. Todos los fines de semana y días feriados se puede disfrutar de un recorrido de aproximadamente dos kilómetros y mientras se disfruta del paisaje el guarda nos va relatando la historia de que cada uno de los modelos de la flota. (Los tranvías se toman en Emilio Mitre 500)

Es imperdible ver la cara de asombro de los chicos al ver los tranvías y los comentarios que surgen de ellos cuando especulan sobre como es el funcionamiento de estas hermosas maquinas o sobre cuál es el tipo de combustible que utilizan. Los viajes son totalmente gratuitos y se pueden comprar recuerdos, además nos dan boletos como los de aquellas épocas.

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El segundo de los viajes nos invita a pasear por el mundo de la electrónica y de los videojuegos. En la calle Marcelo T de Alvear 740 se encuentra la  Fundación Museo Icatec. Excelente lugar para poder tener contacto un contacto con aquellas maquinas que marcaron un momento en la historia de la computación y del entretenimiento.

En las dos plantas que posee el museo se puede recorrer la historia desde  los principios de la computación con aquellas proto computadoras hasta llegar a aquellos ordenadores personales que cambiaron la vida cotidiana de la humanidad. El museo volverá a abrir sus puertas el 18 de noviembre y a partir de aquella fecha habrá visitas guiadas. Además la muestra continuamente se renueva presentando distintas maquinas.

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Una noche en el museo.

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Como es habitual de unos amos a esta parte en la Ciudad de Buenos Aires se celebra “La Noche de los Museos”. Como siempre la variedad de propuestas de esa velada es de lo más variopinta y permite disfrutar a miles de curiosos una visita a los museos hasta altas horas de la noche.

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Como había dicho en la introducción las propuestas eran muchas pero yo me decidí a visitar dos. Una tenia cita en el Museo de Armas de La Nación que abrió sus puertas por primera vez 1° de octubre de 1904 gracias a un decreto del tristemente célebre Julio Argentino Roca. Lo más importante de aquel Legio Hispana 1encuentro, que tenía lugar en la Av Santa fe 750, no se encontraba dentro del museo sino en las afueras.Allí se podía disfrutar de diferentes recreaciones bélicas por parte de entusiastas con la indumentaria acorde a la época que representaban. Se podía ver allí a soldados de Legio IX Hispana, a caballeros medievales de Peregrinus Albus, a soldados del eje y de los aliados batallando en vivo.

Otra de las ofertas interesantes de esta noche se encontraba en la calle Emilio mitre 500. En el “Taller el Polvorín” se exponía toda la flota de tranvías históricos y los centenarios coches de la línea A. Las guías turísticas contaban la historia de cada una de las unidades y del galpón, pero lo más interesante es que uno podía experimentar lo que vivían los pasajeros hace casi 100 años atrás. Una noche muy interesante que permite una salida en familia o con grupo de amigos en la que se la puede pasar muy bien.

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Orgullo y prejuicio (una marcha por el fin de lo segundo)

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Dado que hace mucho que tengo descuidada esta sección me pareció más que atinado volver a ella poniendo un par de fotos de la XXII Marcha del Orgullo LGBTIQ. Dado que la sección esta diseñada más que nada para mostrar fotos que sirvan de relato junto a lo escrito seré escueto y no intentare acercarme a nada parecido a un análisis sociológico. Pero no por ello me privare de decir un par de cosas.

100_5312 eGeneralmente cuando se habla de respetar los derechos de las personas y de inclusión suele emerger la palabra tolerancia. Muchas veces esta vuelve a estar cargada de un aspecto negativo que proviene de su origen del latín tolerare, que tenia como idea de significar “soportar”. Inevitablemente todo signo ideológico trae consigo una carga que conforma una cosmovisión, una forma de definir “la mundo y la vida”. No es la idea traer aquí a Voloshinov y menos extendernos sobre los grandes conceptos de Gramsci. Pero es pertinente dar cuenta que la idea de soportar lleva consigo una forma de expresión de malestar y de exclusión. Es difícil pensar que existe la idea de respeto en tanto parezca generar una100_5341 incomodidad que otro tenga una forma de ver el mundo que no sea “la nuestra”.

Dado que no buscaba conclusiones últimas si me aventurare a hacer unas cuantas preguntas: ¿Qué es lo que molesta cuando hay otro que piensa distinto? ¿Aquel otro lo soportamos mientras se mantenga lejos? ¿A que nivel de naturalización nos encontramos que aun existen términos que resultan ser ofensivos? Por eso mismo cuando en ciertos medios masivos suelen tratar las movilizaciones (LFGBTIQ, de pueblos originarios entre otras) como notas de color y tratan a la misma de forma jocosa, lo que hacen es perpetuar una naturalización de un conjunto de términos que son discriminatorios y que propician la exclusión social. Por lo pronto será necesario continuar en la búsqueda de reivindicaciones para que un día lo que se naturalice es que todos somos iguales y tenemos los mismos derechos en la diversidad.

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Summer Time…

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Algún tiempo atrás había escrito sobre las posibilidades que nos daban nuestras amigas digitales para dejar impreso nuestros recuerdos de viaje. El post llevaba el nombre de Recuerdo el Mar. Allí hablaba que el enfoque que quería darle era el de una mirada de primera persona. Lo que se quería capturar era una instantánea de ciertos momentos y paisajes sin que estos se vieran arruinados por mi presencia.
Por lo dicho anteriormente y gracias a mi fobia a salir en fotos que no esta ligada a la idea de perdida de mi alma, todo esto será tratado en terapia supongo, serán algunas de las razones por las que no aparecerá ninguna parte de mi anatomía. Lo único que se intentara mostrar es un par de imágenes, muchas de ellas no muy logradas, que en ese momento llamaron mi atención. Solo se trata de impresiones del paisaje sobre el observador y la búsqueda del mismo de dejar un registro que sea menos efímero que el recuerdo mental. Luego de lo dicho los invito a olvidar lo escrito y los invito dejarse llevar por las imágenes. De la misma forma que uno lo hace cuando se pone a contemplar del paisaje y este es acompañado por los sonidos, por los silencios sonido. Sin pensar, sin reflexión mediante. Solo nosotros y el paisaje, ni más ni menos, nosotros en comunión con el mismo. Una fusión.

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Recuerdo el mar…

 

Todos sabemos que cuando emprendemos un viaje siempre buscaremos alguna forma de documentar el mismo. Nunca falta el regalito tipo artesanía de la zona: ya sea llaverito, mate, remerita y un largo etcétera. Pero la forma más tradicional y la que más practicamos todos es la fotografía en la que aparecemos nosotros junto al paisaje.
La propuesta, si  es que hay alguna, no es ni más ni menos que exponer esos documentos de los que hable. Pero a diferencia de lo que se suele hacer el que aquí escribe para suerte de ustedes no aparecerá en ninguna de las fotos. Todo partirá de esa mirada cuasi externa. Más bien de una especie de mirada de primera persona .De esa en la que somos participes cuando observamos un paisaje. Solo que todo esto quedara no solo impreso en nuestras retinas, sino también en el dispositivo técnico.
Admirar un paisaje como si se estuviera frente a él es la idea. Una especie de recuerdo que se ha vivido por ser parte de él. Por eso no hay personas o personajes que se encuentren en un primer plano. Lo que importa son los paisajes y situaciones que se transforman en recuerdo. Y gracias a nuestras amigas digitales se pueden revisitar.
En resumen espero que mi mirada sea su mirada. No muy original ni muy brillante, solo un paseo por distintos momentos de un viaje de vacaciones. La ciudad es Mar del Plata y los lugares son tan variados como plazas, playas, algún shopping, etc. Lo que si les prometo que no habrá ninguna foto mía y menos de mis pies. Espero que sea de su agrado.

                                                                                          Recuerdo el mar
Soñé estar aquí
Y no recuerdo despertar.
Ya no confiaba despertar.
Gustavo Cerati-Engaña

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La foto que encabeza el post copyright de Andrea Alejandra Zanarre. El Resto me pertenecen de aquí a la posteridad o hasta el fin de los tiempos que dicen que es en el 2012.

Look up to the skies and see

La belleza de lo simple.El sol ocultandose.

La ciudad muchas veces suele ser un lugar muy hostil para quienes la habitan o para quienes la transitan. Nuestros habituales compromisos nos hacen transitarla a la velocidad de la luz sin importarnos las posibles colisiones con cualquier otra forma de vida u objeto inanimado. Tampoco nos percatamos de los accidentes del terreno ni de las maravillas que pueden ofrecernos su paisaje autóctono. El ritmo que esta nos ha impuesto nos hace caminar con la cabeza gacha con nuestro mundo a cuestas cual Atlas.

Pero hay otros fenómenos que nos hacen permanecer con nuestras miradas fijas al suelo, más allá de prestar atención al mismo para no terminar cayendo a un agujero  que nos lleve a visitar a los Morlocks, uno de ellos es la fobia hacia el resto de la gente y la otra es ese nuevo amigo que nos dio la modernidad. Que no es ni más ni menos que los smartphone. El primero será tema para otra ocasión, es uno de los problemas que sufro, el segundo es el más habitual y es unos de los principales causantes de una extraña forma de torticolis.

Cualquier persona habrá observado que tanto en la calle como en cualquier medio de transporte existe un curioso ritual. Uno que mantiene a muchos con la mirada perdida y con los dedos frenéticos. Todo pasa por una pequeña pantallita donde se conjugan contactos, trabajos y esparcimientos varios. Parece que no bastara llevar la vida a cuestas que ahora también la tuviéramos que sujetada precariamente con un par de dedos. Todos estos temas merecerán una mayor atención, pero lo que se quiere hacer aquí es una humilde y simple propuesta. Empezar a levantar un rato nuestras vistas y observar que hay gente a nuestro alrededor. Que también aparte de ellas hay un paisaje que nos perdemos.

Si levantáramos un rato nuestras vistas nos daríamos cuenta de las bellezas arquitectónicas, y de las otras, que nos rodean. Muchos de nosotros nunca levantamos nuestros ojos para percatarnos lo hermoso del Art Deco el Art Nuovo de la Avenida de Mayo. ¿Cuántos de nosotros en el transporte público no levanta la vista para mirar por la ventanilla? Al no hacerlo nos perdemos más que setenta balcones y ni una sola flor, nos perdemos todo un mundo. Y lo más importante un rato de tranquilidad, de desconexión de los que tanto nos pesa.

Esta no es más que una humilde propuesta de cambio de rituales. Una nueva forma de transitar esta ciudad, solo hay que mirar un poco para arriba para terminar con el torticolis. Tratar de disfrutar un poco. Pero aun así la ciudad siempre nos deberá algo, la posibilidad de disfrutar de un cielo hermosamente  estrellado. Pero ese es ya otro tema.

                                    So take the photographs, and still frames in your mind
Hang it on a shelf in good health and good time
Tattoos of memories and dead skin on trial
For what it’s worth it was worth all the while

                                      Green Day-Good Riddance.

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